Quintanilla San García

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Historia

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¬†¬†¬†¬†¬†En las cercan√≠as del pueblo actual y dentro del municipio, existe un tramo de calzada romana la V√≠a de Italia a Hispania,¬†que un√≠a las antiguas Calzada romanalocalidades autrigonas de Virovesca (Briviesca) con Segisamunculum (Cerezo de R√≠o Tir√≥n), que formaba parte de la calzada que un√≠a Tarraco (Tarragona) con Asturica Augusta (Astorga). Tambi√©n es posible que existiese una zona poblada, en tiempos de la dominaci√≥n romana en una de las vaguadas, desde donde llega el peque√Īo r√≠o que atraviesa la localidad, afluente del Tir√≥n y llamado en la antig√ľedad Pecesorios, que procede del pueblo de Ba√Īuelos del que hoy toma su nombre, ya que se han encontrado peque√Īos restos en algunas ocasiones como monedas, objetos met√°licos y restos de cer√°micas. Podr√≠a tratarse de una zona de granjas, un peque√Īo campamento para una guarnici√≥n que vigilase el paso de la calzada o un peque√Īo poblado. Seg√ļn algunos historiadores esta zona ha estado habitada desde antes de la llegada de los romanos.

                                                    I. EREMITORIOS ALTOMEDIEVALES
¬†¬†¬†¬† Por los restos arqueol√≥gicos encontrados, podemos decir que sus primeros habitantes fueron un grupo de eremitas, que¬†habitaron¬†este valle en la Alta Edad Media. En Quintanilla San Garc√≠a podemos¬†ver gran cantidad de cuevas, algunas de las cuales tiene su origen en los eremitorios de la Alta Edad Media. En 1973 junto a la actual Iglesia de N¬™.S¬™. de Aliende,Necr√≥polis de tumbas antropomorfas en Quintnailla San Garc√≠a Burgos apareci√≥ una necr√≥polis de tumbas antropomorfas. Estas sepulturas corresponden a los lugares de enterramiento de los eremitas que habitaban en las cuevas. Los eremitorios se encuentran en las cuestas que rodean el pueblo y su n√ļmero es crecido, unos 20 √≥ 30, a √©stos hay que sumarles los que han desaparecido, que ¬†seguramente sumar√≠an bastantes m√°s. Se distribuyen en cuatro grupos, uno en cada cuesta. La mayor√≠a de las cuevas han tenido un uso agr√≠cola, sufriendo reformas para adaptarlas a su nueva utilidad.
     
Estos eremitorios tienen cierta relaci√≥n con los que se encuentran en Cerezo de R√≠o Tir√≥n, y con los Santuarios de San Vitores y Santa Casilda, ¬†por su relativa cercan√≠a.Tambi√©n hay que tener en cuenta la proximidad del Camino de Santiago en las tres versiones que por esta comarca (el valle del Tir√≥n) atravesaba la actual provincia burgalesa; lo que en este caso a√Īade una novedad que sin duda hay que tener en cuenta, pues se trata de un elemento m√°s en la primera √©poca de las peregrinaciones jacobeas.
    
Se trata de cuevas artificiales, se notan incluso las se√Īales de los instrumentos empleados en su construcci√≥n. Se hallan excavadas en piedra de yeso, lo que no ha favorecido su conservaci√≥n. Las bocas de entrada se han agrandado casi siempre por el desgaste y los hundimientos de las partes altas. En muchos casos las cuevas aparecen totalmente hundidas. Algunas veces las cuevas est√°n aisladas, pero en la mayor parte de los casos forman conjuntos y hasta agru¬≠paciones perfectamente ordenadas. La forma interior, sin ser norma general, tiende a ser circular y en algunos casos la excavaci√≥n tiene planta rectangular sin excesiva regularidad. Las dimensiones var√≠an mucho. De tres a cuatro metros de ancho y largo. En algunas aparecen asientos, labrados en la misma roca, generalmente rotos y mal conservados. Es frecuente que tengan excavada una especie de alacena, o aparador,‚ÄĚpoyo de las ofrendas‚ÄĚ ‚Äúaltar de poyo‚ÄĚ o ‚Äúpoyo de altar‚ÄĚ les llaman los entendidos, que era el altar para la celebraci√≥n. En de la misa (colocaci√≥n de vasos sagrados) o para colocar im√°genes, Se hallan ya en los templos visig√≥ticos y moz√°rabes (como en San Mill√°n de la Cogolla, en la sierra meridional burga¬≠lesa y en Durat√≥n). Se ha se√Īalado una posible relaci√≥n con los altares dom√©sticos de loAsiento Mesa Eremitorio en Quintanilla San Garc√≠a Burgoss Columna Eremitorio Quintanilla San Garc√≠a Burgosdioses familiares romanos. Existen tambi√©n concavidades de mayor tama√Īo, que coronadas por arco en c√≠rculo llegan hasta el suelo, dando idea de altares, junto una peque√Īa b√≥veda de yeso y una columna excavada en la misma roca.
Asiento eremitorio Quintanilla San García Burgos

¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†II. OR√ćGENES¬†

¬†¬†¬†¬† La villa de Quintanilla San Garc√≠a, en uni√≥n de todos los pueblos que formaban el Alfoz burebano, fue el primer baluarte fuerte que encontraron los sarracenos en su esp√≠ritu de conquista. Ya antiguamente, en los siglos anteriores a Jesucristo y en uni√≥n de numerosas tribus, lucharon contra la invasi√≥n ro¬≠mana, a los cuales mantuvieron en jaque hasta el emperador Augusto. De ah√≠ su esp√≠ritu combativo que se mantuvo latente durante Quintanilla San Garc√≠atantos a√Īos y siglos, siendo el brote de todas las reconquistas espa√Īolas.¬† Una vez alejados de sus fronteras los sarracenos, fueron absorbidos por la impe¬≠tuosidad de las conquistas castellano-leonesas, que con su empuje heroico estaban formando la unidad nacional.¬†
¬†¬†¬†¬† Fue una villa amurallada y a√ļn se conservan vestigios de sus antiguas fortificaciones. La etimolog√≠a de su nombre parece derivarse de la costumbre medieval en que sus habitantes estaban obligados a dar a su se√Īor feudal la quinta parte de sus frutos, de ah√≠ que se llamase Quintanilla.¬†¬†¬†¬† La villa de Quintanilla San Garc√≠a figura ya en los documentos del siglo XI.¬† Entre las posesiones que Rodrigo Ord√≥√Īez, alf√©rez de Alfonso VI, dona al obispo de Burgos, don G√≥mez, y al Cabildo, figura la de Quintanilla San Garc√≠a, cuando dice:
¬†¬†¬†¬† ‚ÄúIn Quintanella de Sancio Garciez meam divisam et meos solares tan populatos quam eremos ad omnem integritatem, sicut ego posedi‚ÄĚ.
¬†¬†¬†¬†¬†Seg√ļn este testimonio, el pueblo tom√≥ el nombre del Conde Don Sancho Garc√≠a (995-1017), el de los buenos fueros, quien levant√≥ el monasterio de O√Īa e intent√≥ llevar la frontera castellana hasta el monasterio de San Mill√°n de la Cogolla, como lo pretendi√≥ Fern√°n Gonz√°lez con m√°s √©xito, ya que aqu√©l no lo consigui√≥. No obstante el territorio de Quintanilla San Garc√≠a, como el de Cerezo y Belorado, quedaba dentro del √°rea de Castilla, aunque fuera pretendido reiteradas veces por Navarra, aspiraciones que no hab√≠an cesado todav√≠a en el siglo XIII y tal vez en el mismo siglo XIV.¬†

¬†¬†¬†¬† Es posible que la poblaci√≥n de Quintanilla San Garc√≠a ya existiese en el siglo X, pero es tambi√©n muy probable que deba su origen al Conde Sancho Garc√≠a, cuyo nombre lleva en los m√°s viejos documentos, ya que el fundador de O√Īa puso gran empe√Īo en poblar y defender esta tierra ante las ambiciones de los reyes de Navarra sobre estos territorios castellanos.¬† En el cartulario de San Mill√°n de la Cogolla aparece repetidas veces el nombre de Quintanilla sin adiciones ni calificativos de ninguna clase y por eso no es f√°cil siempre la identificaci√≥n.
¬†¬†¬†¬† En una donaci√≥n hecha el 6 de agosto de 1035 se habla de Quintanilla, que bien podr√≠a ser de San Garc√≠a; ciertamente se refiere a Quintanilla San Garc√≠a el documento del 1¬ļ de marzo de 1058, por el que Gudesteo, presb√≠tero de Loranco, hace donaci√≥n a San Mill√°n de la Cogolla de varias posesiones sitas, en Loranco y sus t√©rmino; igualmente se consigna el nombre de Quintanilla San Garc√≠a en una donaci√≥n hecha, el a√Īo 1075, por Galindo S√°nchez y su mujer al monasterio de San Mill√°n en el territorio de Gra√Ī√≥n, donde habla de un:
"terra ad illa Perale, iuxta carrera que vadit ad Quintanilla, alia terra ad illud Cereso iuxta via que vadit ad Granione".
¬†¬†¬†¬† El nombre de Quintanilla San Garc√≠a vuelve a figurar en el a√Īo 1087 en una donaci√≥n hecha por la noble se√Īora Orodulce y su hijo al monasterio de San Mill√°n de la Cogolla, entre cuyas posesiones se encuentran algunas situadas en Quintanilla San Garc√≠a, ya que dice:
¬†¬†¬† ‚Äú...Similiter in villa Quintanella, quae est posita super Vilafarta (Vallarta de Bureba) meos collazos et mea hereditate et mea divisa concedo vobis...‚ÄĚ.
¬†¬†¬†¬† Hasta el a√Īo 1092 no encontramos a√Īadido el calificativo al nombre de Quintanilla, y no es por cierto el de San Garc√≠a, sino el de Sancho Garc√≠a: ‚Äúin Quintanilla de Sancio Garciez‚ÄĚ. Con este mismo nombre le vemos figurar en una donaci√≥n hecha el a√Īo 1100 por Gustios Rodr√≠guez y su mujer Argilo Ord√≥√Īez, al decir que concede al obispo de Burgos y a su catedral:
¬†¬†¬†¬† ‚Äú...in primis illam partem quam habemus in villa que vocitatur Quintanella de Sancio Garcez totam ad integrum, sicut nos possidemus...‚Ä̬†
¬†¬†¬†¬† Con este mismo nombre aparece en el privilegio de Alfonso VIII del 19 de abril del 1179, por el que dona al monasterio de N√°jera la villa de Vallu√©r-canes a cambio de Torrecilla de Cameros y que la sit√ļa puntualmente en la Bureba al decir:
     "... villam meam que vocatur Valorcanos (Valluércanes), que est in Borova (Bureba) inter Trapianam (Treviana) et Quintanillam de Sancio Garsie et sanctum Emilianum de Eguola de Artable (Altable) totam ex integro, sicut eam habeo vel habere debeam".  Quintanilla San García

 

¬†¬†¬†¬† De Sancho Garc√≠a creemos que se deriv√≥ m√°s tarde el de San Garc√≠a por contracci√≥n f√°cilmente explicable. Ya encontramos tendencia a la contracci√≥n en el documento fundacional de 1169 del monasterio de Santa Mar√≠a de Ca√Īas, en la Rioja, la patria de Santo Domingo de Silos, cuando los fundadores don Lope D√≠az de Haro y su mujer do√Īa Aldonza dotan el nuevo cenobio cisterciense con heredades en "Quintanilla Sanc Garcia",y esta misma tendencia se manifiesta en la relaci√≥n de pueblos, mandada hacer por el obispo de Burgos don Aparicio (1246-1257) y el cabildo con motivo de los pr√©stamos o rentas con que deb√≠a contribuir cada arcedianato a favor de la mesa episcopal, donde figura como Quintaniella de Sant Garcia. La formaci√≥n de las lenguas romances en esta √©poca acentu√≥ m√°s la contracci√≥n y as√≠ vemos que en los documentos castellanos del siglo XIV se escribe ya San Garc√≠a.
¬†¬†¬†¬† No negamos que m√°s tarde pudiera influir la prestigiosa figura del abad de Arlanza llamado Garc√≠a, oriundo de Quintanilla, que regent√≥ el cenobio castellano entre los a√Īos 1047 y 1073 y que goz√≥ categor√≠a de Santo, pero el culto tributado al abad de San Pedro de Arlanza es muy tard√≠o y no se remonta m√°s all√° del a√Īo 1620, en que el Papa Paulo V, y a petici√≥n del rey Felipe III, permiti√≥ el traslado de sus reliquias a la capilla de los m√°rtires, siendo abad del monasterio fray Pelayo de San Benito.¬†A partir de esta fecha es cuando se despierta y crece la devoci√≥n a San Garc√≠a, y particularmente entre los vecinos de su patria chica, que mostraron verdaderos deseos de tener alguna reliquia del Santo.
¬†¬†¬†¬† Lo solicitaron del abad de Arlanza y obtuvieron la debida autorizaci√≥n del General de la Orden Benedictina, fray Antonio Sarmiento, y del Nuncio de Espa√Īa, Monse√Īor Alejandro Aldobrandini el 4 de Abril de 1724. A partir de esta fecha el nombre de Quintanilla qued√≥ vinculado estrecha y entra√Īablemente a la memoria del santo abad, cuyo patronazgo se ha dejado sentir ampliamente, derramando numerosos beneficios sobre el pueblo que le vio nacer. Por glorioso que fuera el patronazgo y sobrenombre del viejo conde castellano, le supera con creces el del Santo abad Garc√≠a porque la virtud y santidad, sobre todo, son las que ennoblecen y hacen grandes a los pueblos.

III. CUATRO IGLESIAS, SEIS ERMITAS Y DOS HOSPITALES

¬†¬†¬†¬† Los pergaminos m√°s antiguos del Archivo Parroquial, correspondientes al siglo XIV, hablan de dos iglesias principales en el pueblo: la de Santa Mar√≠a y la de San Andr√©s. Pero es posible que el lugar estuviese ya poblado en el siglo X, luego debieron existir otras iglesias m√°s antiguas. Pudi√©ramos pensar en algunas ermitas visig√≥tica, muy simples, con arcos de herradura y √°bsides cuadrados, semejante a algunas de la provincia de Burgos, cuyos vestigios han llegado hasta nosotros, que¬† pudieron ser sustituidas por¬† peque√Īos templos rom√°nicos,¬† abundantes en la zona de la Bureba.¬†
¬†¬†¬†¬† En otros documentos posteriores se habla de ‚Äúotras eglesias del t√©rmino, como las de San Pedro de Vallartilla, de Santa Maria y San Mill√°n de Pecesorios‚ÄĚ. En los estatutos de la Cofrad√≠a de la Vera-Cruz (a. 1610), se dice textualmente: "Si acaece pestilencia, sequia, esterilidad u otra necesidad que exija hacer alguna procesi√≥n al pueblo, si llaman a la Cofradia sean obligados a ir con t√ļnicas, disciplin√°ndose hasta salir del t√©rmino, y a la vuelta comenzando antes de que lleguen a la vista del pueblo a las entradas y salidas de los lugares o monasterios o ermitas donde fueren". De algunas de estas ermitas a√ļn quedan ruinas o al menos el nombre en el terreno donde estuvieron construidas, como San Justo, La Magdalena, San Esteban, Santa Marina, San Crist√≥bal¬†y Nuestra Se√Īora del Amor Hermoso y los hospitales ( con su correspondientes capillas )de San Juli√°n y Nuestra Se√Īora del Pueblo.Ruinas de la Iglesia de San Andr√©s
         La iglesia parroquial de San Andrés, de la que hoy solo quedan cuatro paredes en lo alto de un montículo que domina el pueblo, estuvo abierta al culto hasta finales del siglo XVII. Como las iglesias eran lugares de enterramiento, en los Libros de Defunciones se dan bastantes detalles de dicha iglesia: se habla de sus seis arcos, de su coro y órgano, del altar de Santa Ana, del pilar de San Nicolás…    

¬†¬†¬† ¬† La Parroquia de Santa Maria es la que existe actualmente con el titulo de Nuestra Se√Īora de Aliende.Iglesia de N¬™S¬™ de Aliende El origen de este nombre es un tanto curioso. Aparece por primera vez en los libros parroquiales √©l a√Īo 1651. Esta iglesia est√° construida en una colina, frente por frente con la de San Andr√©s. El pueblo se extiende a lo largo del valle y un peque√Īo arroyo que le cruzaba de norte a sur le dividida en dos barrios: ‚Äúel barrio de Valdez√°n que pertenece a la iglesia del Se√Īor San Andr√©s, y a la iglesia de allende de Santa Maria corresponde el barrio Suso". Ya en el a√Īo 1648 se la denomina ‚ÄúSanta Maria de Allende‚ÄĚ (de la otra parte del arroyo), de ah√≠ pas√≥, por malentendidos en la escritura, a ‚ÄúSanta Maria de Aliende‚ÄĚ y posteriormente a ‚ÄúNuestra Se√Īora de Aliende‚ÄĚ

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¬†¬†¬†¬† Los vecinos de una y otra parroquia tuvieron sus altercados, llegando a enemistarse seriamente, de forma que incluso se les amenaz√≥ con la excomuni√≥n, si no hac√≠an las paces y se ped√≠an mutuamente perd√≥n en un plazo fijado. Optaron por esta √ļltima soluci√≥n, dando su origen a una gran fiesta: ‚ÄúEl Domingo de Perdones‚ÄĚ, que a√ļn sigue celebr√°ndose con gran fervor popular en la octava Corpus Christi.
¬†¬†¬†¬†De ambas parroquias se form√≥ una sola con sede en la iglesia de Santa Mar√≠a. En el a√Īo 1693 se habla ya de ‚Äúiglesias parroquiales unidas‚ÄĚ, aunque la de San Andr√©s contin√ļe siendo lugar de enterramiento. Ambas iglesias, juntamente con los hospitales de San Juli√°n y Nuestra Se√Īora del pueblo y los conventos de la zona, eran favorecidas por las mandas y legados de fieles y cl√©rigos a la hora de la muerte. As√≠ en un testamento del a√Īo 1400 se dice: ‚Äúmando a sancta Maria e Sanct Andres sendas medias fanegas de trigo e a las otras eglesias del termino sendos celemines de trigo". Y en otro de 1648 se puede leer: ‚Äúmando a la iglesia de Nuestra Se√Īora una fanega de¬† trigo, a la de San Andr√©s media fanega, al convento de San Victor (San Vitores) tres celemines, al de san Francisco de Belorado un celemin, a los hospitales de esta villa: al de San Juli√°n un lin√ßuelo, al de Nuestra Se√Īora una manta‚ÄĚ.
    
En cuanto al n√ļmero de cl√©rigos que atend√≠a la cura de almas y principalmente el culto era crecido, por una relaci√≥n que encontramos en la Bula de Sixto IV del 4 de agosto de 1474, con ocasi√≥n de dar posesi√≥n de un beneficio simple en la iglesia de Santa Mar√≠a de Pecesorios a Pedro S√°nchez de Briviesca, cl√©rigo de Burgos y familiar o comensal del Papa, vemos que el n√ļmero de cl√©rigos en la parroquia de Santa Mar√≠a de Quintanilla San Garc√≠a se elevaba hasta 11 cuyos nombres eran Johannes Gundisalvi, Alfonsus Sancil, Michael Petri, Joannes Garsie, Joannes Sancil, Martinus Martini, Alfonsus Locano, Lupus Martini, Joannes Martini, Joannes Alfonsi y Pedtrus Sancil; si sumamos a esta cifra los cl√©rigos de la iglesia de San Andr√©s que f√°cilmente no bajar√≠an de seis y alguno m√°s que podr√≠a contarse al servicio de otras iglesias de que hablan los documentos, f√°cilmente podemos deducir que el n√ļmero de cl√©rigos no bajar√≠a de veinte aproximadamente.

IV. LITIGIO DE LOS CL√ČRIGOS DE QUINTANILLA¬†CON LOS RECAUDADORES DEL REY.¬†

¬†¬†¬†¬† Por abundantes que fueran las rentas y el patrimonio eclesi√°stico, la vida de los cl√©rigos hab√≠a de ser econ√≥micamente angustiosa y poco desahogada. Lo apuntan algunos documentos, y cuando el a√Īo 1400 el obispo de Burgos, Don Juan de Villacreces, incorpora la iglesia de Santa Mar√≠a de Quintanilla San Garc√≠a, aduce como razones, primero, la falta de cl√©rigos nativos en Pecesorios y segundo, que los "cl√©rigos de Quintanilla San Garc√≠a, que es en el Arciprestargo de Cereso, son tan pobres e de peque√Īa renta que se non pueden mantener a menos de otras eglesias e rentas dellas".
¬†¬† La base econ√≥mica de los cl√©rigos se centraba en las rentas de las posesiones de la iglesia y en las subvenciones y mandas de los fieles, que aparecen particularmente en las cl√°usulas testamentarias. As√≠ vemos que Don Diego P√©rez Mart√≠nez, cl√©rigo de Quintanilla San Garc√≠a, manda a ‚ÄúSanta Mar√≠a e a San Andr√©s sendas medias fanegas de trigo y a las otras eglesias del t√©rmino sendos celemines de trigo‚ÄĚ, y en el testamento otorgado el 12 de Abril de 1436 por Do√Īa Juana, hija de Mart√≠n L√≥pez, vecina de Quintanilla San Garc√≠a, deja ‚Äúun a√Īal a los cl√©rigos de Santa Mar√≠a de Quintanilla, diez cuartos de carnero y dos c√°ntaras de vino para misa conventual, cantada el d√≠a del entierro, 400 maravedises para dos treintenarios‚ÄĚ.¬†¬†T√©ngase adem√°s presente que el fruto de las rentas eclesi√°sticas sufr√≠a descuentos considerables por los tributos que hab√≠an de pagar al rey, al obispo, a la misma catedral, aparte del sostenimiento del hospital que no sol√≠a faltar en los pueblos.
¬†¬† Siendo estas rentas la principal fuente de ingresos, no es de ex¬≠tra√Īar que defiendan con todo inter√©s sus bienes y posesiones tanto muebles como inmuebles, que conservan bien inventariados y hasta se procuren privilegios y exenciones.¬† La documentaci√≥n que tene¬≠mos a la vista nos dice que los cl√©rigos de Quintanilla San Garc√≠a hab√≠an logrado exenci√≥n de pagar las dos tercias partes sobre los diezmos de los frutos menudos, como eran la avena, legumbres etc.¬†¬†
¬†¬†¬† Con ocasi√≥n de la reconquista, los monarcas espa√Īoles solicita¬≠ron repetidas veces y obtuvieron de los Papas facultad para dispo¬≠ner de las tercias episcopales por un tiempo determinado y a fa¬≠vor siempre de la cruzada contra el moro. Al exigirlo de los cl√©rigos de Quintanilla San Garc√≠a, √©stos se negaron alegando costumbre inmemorial a su favor; como insis¬≠tiera el colector de rentas reales, que era don Garc√≠a Rodr√≠guez pri¬≠mero y don Garc√≠a Ruiz de Sotoscueva despu√©s, ambos can√≥nigos de Burgos, se origin√≥ un largo pleito entre los mencionados colec¬≠tores y los cl√©rigos de Quintanilla San Garc√≠a. Con tal motivo se conserva un Interesante rollo en pergamino que tiene m√°s de 2 mts de largo por 270 mm. de ancho, en el que se recogen numerosas declaraciones de testigos, principalmen¬≠te cl√©rigos de las iglesias de Cerezo, de San Pedro de Vallu√©rcanes, de San Mill√°n de Pecesorios, de Loranco y Zu√Īeda, quienes coin¬≠cidieron en manifestar que los cl√©rigos de Santa Mar√≠a de Quinta¬≠nilla San Garc√≠a acostumbraban a cobrar las dos terceras partes sobre los productos menudos, que pertenecen a la f√°brica de la igle¬≠sia, y esto desde tiempo inmemorial.
¬†¬†¬†¬† Hubo una segunda apelaci√≥n y los cl√©rigos de Quintanilla acudie¬≠ron a Roma, el Papa Juan XXII nombr√≥ juez de la causa a don Juan Gonz√°lez, abad de Cervatos, que dict√≥ nuevamente sentencia favorable a los cl√©rigos de Quintanilla San Garc√≠a.¬† Unos a√Īos m√°s tarde, el 25 de agosto de 1327, el rey Alfonso XI reconoc√≠a esta exenci√≥n a los cl√©rigos de Quintanilla y otorgaba con tal motivo un gran privilegio expedido en Sevilla.
     A pesar de tomar todas estas precauciones todavía hubo recla­maciones por parte de los colectores reales, y fue nuevamente ne­cesario recurrir a Roma.  El Papa Clemente VI, por bula del 30 de enero de 1344, mandó al abad de Cervatos hacer cumplir la senten­cia dictada por los vicarios del obispo de Burgos a favor de los clérigos de Quintanilla San García. Una nueva sentencia a favor de los clérigos de Quintanilla hubo de dar don Juan Martínez, prior de la colegiata de Briviesca el 26 de abril de 1448.
¬†¬†¬†¬† La tercera parte de los bienes eclesi√°sticos, como queda dicho, se destinaba a la f√°brica de las iglesias y cuando por concesi√≥n pontificia se otorgaba esta tercia a los monarcas espa√Īoles, no lo era √≠ntegramente, sino solamente los dos tercios; el otro tercio era intangible, y se ven√≠a destinando, hac√≠a ya mucho tiempo, a favor de la f√°brica de la Catedral de Burgos; de este tercio tampoco estaban exentos los cl√©rigos de Quintanilla San Garc√≠a, quienes todos los a√Īos deb√≠an pagarlo como los dem√°s cl√©rigos de la di√≥cesis. Esto nos revela un dato interesante, y es que la catedral de Burgos centr√≥ la atenci√≥n de los cl√©rigos y fieles de la di√≥cesis, se construy√≥ con la ayuda y colaboraci√≥n de todas las iglesias de la di√≥cesis; todas se sent√≠an solidarias.
¬†¬†¬†¬† Los impuestos y otros aspectos de la vida pol√≠tica, social y local obligaban al clero y municipio a frecuentes reuniones concejales que ten√≠an ‚Äúen la c√°mera del concejo de dicho logar, que es cerca de la eglesia de San Andr√©s del dicho logar de Quintanilla a campan¬≠na tennida, seg√ļn que lo habemos por uso y costumbre‚ÄĚ. Con tal motivo se exped√≠an cartas de compromiso, sentencias arbitra¬≠les y concordias o avenencias del m√°s alto inter√©s para el estudio y conocimiento de la vida municipal y de las relaciones existentes entre Quintanilla San Garc√≠a y los pueblos vecinos de Briviesca, Grisale√Īa, Loranquillo, Vallartilla y Vallu√©rcanes.¬†
     Se conservan unos Estatutos de principios del siglo XVI por los que se regía el Cabildo, formado por seis beneficiados que atendían la Parroquia de Santa María y la iglesia de San Andrés de Quintanilla San García.  En ellos se especifican los derechos y deberes de esta comunidad de clérigos.

V. HAZA√ĎA HER√ďICA¬†

     Hay un hecho glorioso para los anales e historia del pueblo de Quintanilla San García: la heroica defensa que hicieron de la villa todos sus vecinos ante las pretensiones del rey Juan I de Navarra (1425-1479) de apoderarse de la citada villa.
     Las apetencias y am­biciones de los monarcas navarros sobre el nordeste de la provincia de Burgos eran muy viejas, y Sancho el Mayor (1000-1035) había logrado plenamente sus objetivos, al apoderarse de Castilla la Vie­ja y anexionarse incluso las ciudades de León y Astorga. El primer monarca castellano, Fernando I el Grande (1037-1065), lo­gró recuperar y agrandar los antiguos territorios del condado de Castilla a la muerte de su padre Sancho el Mayor (1035), pero su hermano García, el heredero del reino Navarra, formuló pronto sus pretensiones sobre los territorios de Castilla la Vieja.
¬†¬†¬†¬† El pleito fue resuelto en la batalla de Atapuerca (1054), donde perdi√≥ la vida el monarca navarro y donde se afianz√≥ la prepon¬≠derancia de Castilla frente a Navarra de una manera definitiva.¬† No por eso abandon√≥ Navarra sus pretensiones sobre estos territorios castellanos. En el siglo XV, cuando Alfonso de Cartagena, obis¬≠po de Burgos, identifica a Castilla con la totalidad de Espa√Īa en sus "Laudes Hispaniae", ya no hab√≠a lugar a reivindicaciones de estos territorios. Las luchas, por parte de Navarra, obedec√≠an a contiendas de familia y en ellas entraba en juego el gobierno in¬≠terior de Castilla m√°s que la extensi√≥n de las fronteras navarras.
¬†¬†¬†¬† Efectivamente, don Juan I de Navarra intentaba derribar la privanza de don √Ālvaro de Luna para apoderarse del monarca castellano, Juan II, cosa que logr√≥ el a√Īo 1441 gobernando por alg√ļn tiempo este reino.¬† Fue precisamente en Burgos donde el pr√≠ncipe de Asturias alz√≥ bandera de rebeli√≥n, exigiendo la libertad del rey castellano, y es en esta coyuntura hist√≥rica, cuando tiene lugar la gesta heroica de la villa de Quintanilla San Garc√≠a.
¬†¬†¬† El monarca navarro no se resignaba a dejar el control del gobierno castellano; declarada la guerra contra su persona m√°s que contra su reino, Juan I de Navarra vino en plan de guerra a Quintanilla San Garc√≠a, exigiendo la entrega del pueblo con su fortaleza, que estaba junto a la Iglesia destruida de San Andr√©s.¬† Los vecinos de Quintanilla respondieron que jam√°s lo har√≠an, porque tal proceder implicaba traici√≥n al rey de Castilla, a quien hab√≠an jurado fidelidad; le hicieron ver que tuviera piedad de ellos, porque no ten√≠an Se√Īor que les defendiese;pero si el monarca navarro se obstinaba en apoderarse del pueblo y fortaleza, le hac√≠an saber que antes estaban dispuestos a morir todos y a ver quemado su pueblo que ser traidores al rey de Castilla.
¬†¬†¬† Ante esta respuesta numantina, el rey de Navarra orden√≥ el cerco con 1000 hombres armados y 2000 infantes que, tras duro combate, se apoderaron del pueblo y llegaron hasta las puertas del cortijo o fortaleza, pero aqu√≠ la resistencia fue tenaz y constante, el n√ļmero de muertos era crecido y m√°s en los de fuera que en los de dentro; a las puertas mismas de la fortaleza cay√≥ un caballero que, alistado en el ej√©rcito del rey de Navarra, se hab√≠a comprometido a entrar en la fortaleza y a quien el monarca navarro hab√≠a prometido la elevada suma de 300.000 maravedises si lograba su objetivo.Ruinas de la Iglesia-Fortaleza de San Andr√©s

‚ÄúAyudados por el ap√≥stol San Andr√©s, cuya casa defend√≠an‚ÄĚ (Texto del relato)¬†

¬†¬†¬†¬† Despu√©s de un prolongado asedio y forcejeo, Juan I de Navarra, se convenci√≥ de que aquel cerco le estaba costando mucha sangre, eran pocas las probabilidades de √©xito y menos las ventajas que su posesi√≥n le pod√≠a acarrear. Pensados los pros y los contras opt√≥ por levantar el cerco y retirarse, pero contrariado amargamente por no haber podido entrar en la fortaleza mand√≥ quemar el pueblo, ardiendo sesenta y tres de sus casas, quedando as√≠ reducida la villa a cenizas en su casi totalidad.¬†Los defensores de la fortaleza de Quintanilla no eran mas que setenta, n√ļmero insignificante ante los 3000 sitiadores y asaltantes del monarca navarro; por eso no pueden menos reconocer agradecidos que la resonante victoria ha sido debida al auxilio, protecci√≥n y poder de Dios. Asimismo reconocen la ayuda dispensada por el ap√≥stol San Andr√©s, "cuya casa defend√≠an" y por San Vitores, cuya fiesta coincidi√≥ con la victoria, que fue el d√≠a 26 de agosto de 1444.
   Los heroicos defensores y vecinos todos de Quintanilla San García rindieron el merecido homenaje de acción de gracias al Altísimo por tan revelante victoria, y agradecidos deben sentirse los historiadores, habitantes y nativos todos del pueblo de Quintanilla San García, que pueden hoy tener noticia de una de las gestas más gloriosas de su pueblo, gracias a la constancia que nos dejó de ello uno de sus testigos presenciales, probablemente un clérigo de los que convivieron los días trágicos del asedio. 
     El relato de la citada victoria fue mandado transcribir en azulejos y colocar, como recuerdo perenne, en uno de los muros interiores de la iglesia por el Rvdo. Don Melecio Sierra, sacerdote hijo del pueblo.

¬†¬†¬†¬† VICTORIA DE QUINTANILLA SAN GARCIA CONTRA EL REY DON JUAN DE NAVARRA¬†¬†¬†¬† HABIDA A√ĎO DE MIL Y QUATRICUENBTOIS Y QUARENTA Y QUATRO A√ĎOS, 1444 A√ĎOS.

SIC:‚ÄĚMIERCOLES VEINTE E SEIS DIAS ANDADOS DEL MES DE AGOSTO ANNO A NATIVITATE DOMINI MCCCCXLIIII ESTE D√ćA DE VISTORIS ET CORONE SEYENDO DISCORDIA EN EL REGNO DE CASTILLA E PLEGONADA GUERRA CONTRA EL REY DON JUAN DE NABARRA(SIC) E CONTRA SU REGNO E TODOS SUS ADHERENTES; REGNANTE EN CASTILLA EL SE√ĎOR NOBLE REY D. JUAN FIJO DEL REY DON ENRIQUE ESTE DICHO D√ćA VINO EL DICHO REY D. JUAN DE NABARRA A QUINTANILLA DE SANT GARC√ćA E DEMANDO AL CONSEJO QUE LE DIESE EL LUGAR CON SU FORTALESCA; E LOS BUENOS OMNES LE DIERON POR RESPUESTA QUE NO LO FARIAN, CA SERIAN TRAYDORES AL DICHO SE√ĎOR, REY DE CASTILLA, SI TAL COSA FICIESEN, E EL DICHO REY D. JUAN DE NABARRA DIXO QUE JURABA A DIOS E A LOS HUESSOS DE S U PADRE DE LOS PONER A ESPADA E FUEGO E LOS BUENOS OMNES LE DIEXIERON QUE OBIESE PIEDAT DELLOS, QUE NO TEN√ćAN SE√ĎOR QUE LOS PUDIESE DEFENDER DE SU PARTE, SINO FUSSE EL SE√ĎOR DIOS PERO QUE ANTES MORIAN TODOS,E SER√ćAN QUEMADOS QUE NO SER TRYDORES DEL REY DE CASTILLA, E CERCOLOS CON MIL OMNES DE ARMAS E CON DOS MIL PEONES E CONBATIERON EL CORTIJO MUY FUERTEMENTE FASTA LLEGAR LLEGAR A LAS PUERTAS DEL CORTIJO DESPUES DE TOMADO EL PUEBLO PERO PLOGO A DIOS DE DAR LA VICTORIA A LOS DE QUINTANILLA E NON SE ENTRO EN CORTIJO E MURIERON MUCHOS OMNES DE LOS DE FUERA EN ESPECIAL MURIO UN CABALLERO DE ESPUELAS DORADAS A LA PUERTA DEL CORTIJO,EL CUAL SE AVIA ALEVADO AL DICHO REY DE NABARRA DE TOMAR EL CORTIJO E EL REY LE DABA TRESCIENTOS MIL MARAVEDISES, SI ENTRASE EL CORTIJO E DESQUE NON SE PUDO ENTRAR EL CORTIJO MANDO EL REY QUEMAR EL PUEBLO, E SE QUEMARON SETENTA E TRES SUELOS DE CASAS EN TAL MANERA QUE QUEDO MUY DISSIPADO EL PUEBLO, E LOS BUENOS OMNES DE QUINTANILLA ERAN FASTA SETENTA OMNES QUE PUDIESEN TOMAR ARMAS, E POR SER VENCEDORES DE TANTOS ENEMIGOS ENTENDIERON QUE NON PUDIERA SER A MENOS DE SUBSIDIO DIVINAL E CREYERON VERDADERAMENTE QUE FUERON SOCORRIDOS POR RUEGO DEL BIENAVENTURADO APOSTOL SANT ANDRES, CUYA CASA DEFEND√ćAN E DEL SE√ĎOR SANT VITORES, CUYA FIESTA CELEBRABAN AQUEL D√ćA; POR ENDE RRENDIERON MUCHAS GRACIAS AL SE√ĎOR DIOS CUIUS ES HONOR ET GLORIA EN SAECULA SECULORUM. AMEN‚ÄĚ .

¬†¬† ESTE MOSAICO QUE¬† CONTIENE LA COPIA FIEL DE UN MANUSCRITO CONSERVADO EN EL ARCHIVO DE ESTA PARROQUIA, FUE MANDADO PONER EN ESTE LUGAR PARA LA CONSTANTE MEMORIA DE LOS HABITANTES DE ESTE PUEBLO POR VOLUNTAD Y A EXPENSAS DE D. MELECIO SIERRA PE√ĎA, PBRO. SIENDO PARROCO D. AGUST√ćN CORTAZAR DIEZ. 1964

    

BIBLIOGRAF√ćA:
Úzquiza Ruiz, José Antonio; "Remembranzas de la villa burebana de Quintanilla San García"  25 de noviembre de 2006
Colegio La Salle;"Eremitorios Altomedievales" Trabajo de investigación presentado en el concurso de TVE Misión Rescate, premiado con una mención de honor.        

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